La Virgen elije a sus “hijos predilectos” para llevarlos con Ella, bajo su Manto, para darles su consuelo y aliento, para ayudarlos, para que se llenen del Espíritu Santo y vuelvan al combate en sus parroquias y en algunas ocasiones para rescatar su ministerio sacerdotal.
Nos contactan muchos sacerdotes y para llevarlos, necesitamos tu colaboración. Como dice San Pedro 1Pe 4, 8: “La caridad cubre multitud de pecados”. Dios no se deja ganar en generosidad y si es ayudando a uno de sus ministros, ten por seguro que tu caridad se verá recompensada grandemente en el cielo.
Ayudar a que venga un sacerdote a Medjugorje, es ayudar en realidad a la salvación de millones de almas. Si sientes esta llamada, he aquí lo que puedes hacer.

